jueves, 26 de febrero de 2015

Si emociona pensarlo...


La mente piensa miles de millones de cosas por día, lo sé porque mi imaginación es inmensa y todos los escenarios posibles que mi cabeza crea por segundo son incontables. El plano del pensamiento es magia pura, podemos crear e imaginar cosas imposibles. Una escena de película impensada en lo cotidiano es cosa común en nuestra mente y somos la estrella de ese escenario. Pero muchas veces todo eso que imaginamos se queda en ese plano mental y no da el gran paso, lo verdaderamente mágico es llevar a la realidad ese pensamiento, ni hablar de hacer realidad un sueño eso ya es sublime! Por lo menos a mi me emociona el solo hecho de pensar algo, soy como una niño exaltado como cuando como chocolate. Me inunda una enorme energía hasta salto y bailo, por algún lado tiene que salir esa felicidad. Lo mismo pasa cuando planeo un fin de semana en algún lado, veo algún evento donde ir ni hablar de las fiestas de pueblo, ferias, esas cosas me vuelven loca y enterarme, pensar en ir me emociona mucho, soy muy feliz de solo pensar en ir. Y el momento de estar ahi es muchísimo mejor. Entonces si emociona pensarlo... imaginate hacerlo. O mejor dicho si emociona pensarlo e imaginarlo, te aseguro que hacerlo será mucho mejor. 

Estando en Venezuela, Isla Margarita, recuero como si fuera ayer cuando mi hermano me avisó que podía viajar donde quisiera. Que si quería volviera a Buenos Aires y me vaya donde quiera. ¿Se imaginan esa posibilidad? No lo podía creer, pero era real. Muchas veces  me lo imagine y estaba pasando. Se materializó y este es ese momento sublime del que hablo: renuncié a mi trabajo en el bar de la isla, me despedí de los amigos que había hecho y couchsurfing, volví a Caracas de mi abuelo postizo Francisco y le conté lo que había pasado. Esto que viene ahora puede estar condimentado, tengo poca memoria y muchas veces agrego pensamiento, como no me acuerdo exacto como pasó, las palabras "invento" y debo decir que eso es lo que cuenta y siempre es mejor que el recuerdo real en sí. Lo que cuenta es la sensación, el sentimiento que eso que pasó nos dejó. Le conté a Francisco la buena nueva y él fue a buscar su ATLAS, tiene un atlas completo de muchos tomos increíbles, con imágenes e información completísima. Abrió el primer tomo en la parte donde se mostraba el mapamundi. Era el mundo adelante mio. Ahí estaba, de más esta decir que esa momento fue realmente magnifico. Me emocioné, reí y no podía creer que eso me estaba pasando. Apoye el dedo en el destino que ni dude quería ir y me dije, me voy a la india. En ese momento comenzó el mejor viaje imaginario y hacerlo realidad fue realmente todas estas palabras juntas: mágico, increíble, irreal, de otro mundo, sorprendente y sobre todo FELIZ. Fue algo que me hizo y sigue haciendo feliz porque cuando un sueño se hace realidad te acompaña toda la vida y te alegra cada recuerdo que tenes de él. 

PD: muchos de los recuerdos pueden estar adulterados por mi propia imaginación




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