viernes, 8 de febrero de 2013

Cambio rotundo de días, eso que llamamos año nuevo.




Tendemos a fin de año hacer un balance de lo que quedó atrás y lo que está por venir, como si año nuevo fuera un límite, una línea que cruzamos de un día para el otro y estamos en una realidad totalmente distinta. "Es un cambio de día nomas " "Año nuevo, vida nueva" "Este año lo hago, lo termino, lo dejo". Fuera cual fuera la explicación profunda y psicológica, la necesidad humana por darle este sentido al cambio de calendario en la heladera, esto pasa y claramente no fui la excepción a la regla. ME PASÓ. Hice mi querido, amable, amoroso balance. 

Nunca había pasado este rotundo cambio de días fuera de la tradicional mesa familiar con vitel tone. Claramente mi balanza anual (soy de libra) no esta muy equilibrada y era necesario un rotundo cambio de día, año, lugar, tiempo y espacio. Pregunten donde pasé año nuevo......¿Donde mariana? Cuéntanos! ¿Donde?!......Pasé año nuevo en Iruya, Salta, que se entra por Humahuaca, Jujuy, blablabla si fuiste al norte ya lo sabes. Ahora pregunten donde pasé mi último día del año 2012......¿Donde mariana? Cuéntanos! ¿Donde?!..... Pasé el último día del año caminando de Iruya a San Isidro, una caminata llena de saltos, piedras, una espina clavada en mi nuevas zapatillas cancheras de training, las mejores empanadas de queso en lo de Teresa y sobre todo con compañeros de vida: Ian, Popo y El churro más nuestros nuevos amigos Maisi y Amor. Si me preguntan (creo que quiero que la gente me pregunte pero esto es un monólogo) que fue lo mejor de este cambio rotundo de días/años creo que fue la forma en que elegimos vivirlo, con mis tres hombres que quiero con todo mi corazón, en un lugar mágico, con increíbles paisajes de día e inmensidad de estrellas de noche. Es una elección propia el modo en que vivimos cada instante de nuestra vida, como transitaremos cada año y cada momento, de nosotros depende que sea un año más o sea: el mejor año nuevo de nuestras vidas.

Elegí un 2013 diferente, jamás me imaginé que lo diferente me iba a llenar tanto el alma y hacer sentir tan feliz. El compartir la mesa con Asunta (hospedaje en Iruya) y toda su familia, recibiendo un año nuevo como en familia fue la mejor manera de terminar el 2012 y abrirle la puerta al nuevo año, arrancar el primero de enero en la plaza del pueblo con todos los nenes jugando, bailando, haciendo música fue el perfecto despertar de un 2013 que no tengo dudas será diferente.

Fotos: Iruya, Salta. Fin de año 2012 en el Hospedaje Asunta (tel 0387154045113). Primero de enero 2013 recibiendo el año en la plaza de Iruya con los niños de pueblo, jugando, cantando, disfrutando un helado.







2 comentarios:

  1. Hola linda! recién me entero de la existencia de tu blog y ya me encantó!! Aunque apenas nos conocemos, me caíste re bien y sé que tenés algo mágico en tu forma de ser que hará que se abran todas las puertas hacia lo que deseas. Veo que ahora estás en Venezuela, espero las noticias sobre ese viaje maravilloso!! Un beso grande.

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    1. Kariii! que lindo que estes por aca. si estoy en Venezuela =) Gracias por tus palabras, me encanto conocerte y ojala te guste seguir mi viaje por aca. Que se abran todas las puertas!

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